Nuestra Historia
El arte de volver al origen
Crear una auténtica tortilla de maíz no es solo mezclar harina y agua; es defender una tradición de miles de años. Fascinados por el proceso artesanal con el que nuestras familias alimentaron a generaciones en México, decidimos emprender un viaje sin atajos para rescatar el verdadero sabor del maíz.
Estudiamos el proceso desde la siembra hasta la molienda para dominar la nixtamalización ancestral. El resultado no fue solo una receta, sino un reencuentro con nuestra niñez: una tortilla con cuerpo, elasticidad perfecta y ese aroma inconfundible a nixtamal que creíamos difícil de encontrar lejos de casa.
Tortillas El Patrón es el resultado de esa obsesión por lo bien hecho. Sin conservantes, sin pretensiones; solo maíz, oficio y el respeto sagrado por nuestra herencia.
PROCESO
1. Siembra paciente
Respetamos los tiempos de la tierra hasta obtener mazorcas en su punto óptimo de maduración.
2. Cosecha y desgranado
Extraemos el grano cuidando su pureza y asegurando la máxima calidad desde el origen.
3. Selección en obrador
Acondicionamos el maíz en nuestras instalaciones para prepararlo antes de la cocción.
4. El secreto del nixtamal
Cocemos y reposamos el grano con agua y cal de piedra, la técnica milenaria que transforma el maíz y le da su aroma e inconfundible sabor ancestral.
5. Molienda y formateado
Molemos para obtener una masa fresca y viva, con la que moldeamos nuestras tortillas en diversos diámetros y nuestros totopos artesanales.
RESULTADO FINAL
Una tortilla con auténtico sabor a maíz, capaz de enaltecer cada platillo y transportarnos al corazón de la gastronomía mexicana. Un viaje en el tiempo que evoca a las mayoras en las cocinas de las haciendas, donde los ingredientes prehispánicos y europeos se fusionaron para siempre.
